Bangkok reforzó su protección con la colocación de más de un millón de sacos de arena para evitar su inundación a causa del flujo de agua que llega desde la ya anegada meseta central de Tailandia como si se tratara de un lento tsunami.
Las inundaciones en Tailandia, consideradas las peores del último medio siglo y que afectan a 25 provincias situadas al norte de la capital, han causado al menos 315 muertos desde julio y convertido en una pesadilla para el Gobierno que hace apenas tres meses asumió el poder.
En la periferia del norte de Bangkok, soldados y operarios de los servicios públicos ayudados por voluntarios reforzaban los diques de contención a lo largo de unos seis kilómetros, después de que las autoridades propusieran elevar un metro los diques de contención con 1.2 millones de sacas de arena.
"Confiamos completar la tarea en 48 horas. Aunque no pretendo causar pánico, recomiendo por razones de seguridad a los residentes en Bangkok que adopten medidas para proteger sus propiedades y las fábricas sus equipos", señaló en gobernador de la capital Sukhumbhand Paribatra en conferencia de prensa.
Ante el empeoramiento de la crisis, la primera ministra, Yingluck Shinawatra, convocó otra reunión de urgencia de su Gabinete con la finalidad de adoptar medidas adicionales para intentar desaguar las zonas inundadas.