"Esta es una decisión decepcionante", indicó en una rueda de prensa la portavoz de la organización, Oana Lungescu, quien confió en que sea posible encontrar "una solución en base al estado de derecho" durante el proceso de apelación.
Lungescu recordó que "el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos y la democracia son valores fundamentales para la OTAN" y, en concreto, para su relación con Ucrania.
"Es de esperar que los aliados miren de cerca este veredicto y lo tengan en cuenta" cuando analicen su cooperación con el país a finales de este mes, aseguró la portavoz.
Las relaciones entre Ucrania y la OTAN se basan en un "diálogo intensificado" iniciado en 2005 e incluyen colaboración militar, a pesar de que el actual Gobierno del país no aspira a ingresar en la organización.
Las advertencias de la Alianza Atlántica a Kiev por el caso Timoshenko se suman a las de gran parte de la comunidad internacional, incluida la Unión Europea, que ha amenazado con frenar la firma de su acuerdo de cooperación y libre comercio con el país.