La Unión Europea advirtió a España que la creación de un nuevo impuesto en Gibraltar es ilegal y confió en que Londres y Madrid resuelvan sus diferencias sobre el enclave británico, cuya soberanía reclama España.
Olivier Bailly, portavoz de la Comisión Europea, aseguró que el impuesto de entrada de 50 euros (66 dólares) sugerido, aunque no formalmente aprobado por el canciller español, José Manuel García-Margallo, no tiene cabida entre socios de la Unión Europea.
“Cualquier impuesto o tasa en la frontera de un estado miembro sería ilegal bajo la legislación de la Unión Europea”, dijo Bailly.
El presidente español Mariano Rajoy pidió a Bruselas el envío de una misión europea a Gibraltar para evaluar la situación sobre el terreno. En una conversación telefónica con el presidente de la Comisión, el portugués José Manuel Durao Barroso, Rajoy expresó la necesidad de “verificar y controlar que la actividad económica en Gibraltar no vulnere la normativa europea relativa a blanqueo de dinero, contrabando y fiscalidad”, dijo el Gobierno en un comunicado.
Barroso ya conversó con el primer ministro británico David Cameron la semana pasada.
La disputa sobre Gibraltar, al sur de la península ibérica, se ha intensificado en las últimas semanas, enrareciendo las relaciones diplomáticas entre Londres y Madrid.
España cedió la soberanía de Gibraltar al Reino Unido en 1713, pero casi desde entonces ha reclamado su devolución.
El último episodio de los periódicos desencuentros sobre Gibraltar se inició a finales de julio, cuando las autoridades gibraltareñas lanzaron 70 pesados bloques de hormigón en su bahía para construir un arrecife artificial.
España, que dice que las aguas que rodean Gibraltar son españolas, dijo que la colocación de los bloques daña el medioambiente y perjudica la labor de los pescadores de la zona.
La respuesta de Madrid fue un endurecimiento de los controles fronterizos en la valla que separa España de Gibraltar, lo que provocó kilométricas colas de entrada.