Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cumplen hoy 45 años sumidas en una crisis sin precedentes por los golpes recibidos, especialmente en los últimos 18 meses, debido a la ofensiva militar del Gobierno y a la deserción de muchos de sus combatientes.
Aun así, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe no ha podido aniquilar a este grupo guerrillero, el más antiguo de América, y que tiene en su poder a cientos de secuestrados, gracias a su capacidad de adaptación y resistencia.