El Reino Unido investiga la muerte de seis policías militares británicos cuyos cadáveres fueron descubiertos ayer cerca de la ciudad de Al Amarah (sur de Irak), confirmó el ministro de Defensa, Geoff Hoon.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes, Hoon afirmó que los militares fueron hallados muertos en la localidad de Al Majar al Kabir y transmitió su pésame a las familias de los fallecidos.
El titular de Defensa indicó que, según los primeros datos de la investigación, las víctimas pudieron morir en un "incidente" ocurrido en la comisaría policial de Al Majar Al Kabir, donde entrenaban a ciudadanos iraquíes para crear una fuerza de policía.
Hoon confirmó que otros ocho soldados resultaron heridos en una emboscada ocurrida también cerca de Al Amarah, en el valle del río Tigris y a unos 200 kilómetros de Basora, segunda ciudad del país.
El incidente, explicó, se produjo cuando dos vehículos militares británicos que patrullaban la zona fueron atacados con granadas y metralletas por "una gran cantidad de iraquíes", por lo que un helicóptero "Chinook" acudió en su ayuda.
En la refriega, ocho soldados resultaron heridos -uno en tierra y siete en el helicóptero-, dos de los cuales han sido trasladados a un hospital estadounidense en Kuwait, a fin de recibir "tratamiento especial para dolencias muy graves", dijo Hoon.
Los heridos pertenecen al Primer Batallón del Regimiento de Paracaidistas, con base en Dover (sudeste de Inglaterra), que forma parte de la 16 Brigada Acorazada de Asalto británica.
Pese a los ataques, el ministro subrayó que "las fuerzas de la coalición han trabajado duro para proteger Irak después de las operaciones de combate y sus esfuerzos no serán socavados por los enemigos de la paz".
Se trata de los ataques más sangrientos desde el final del conflicto en Irak -en el que murieron 37 soldados británicos- que sufren las fuerzas del Reino Unido, cuyas tropas tienen base en Basora, la plaza estratégica que tomaron durante la guerra.
Tras estos incidentes, el primer ministro británico, Tony Blair, convocó ayer tarde una reunión de urgencia con Hoon y los titulares de Exteriores, Jack Straw, y de Desarrollo Internacional, baronesa Amos, para analizar la situación en Irak.
Bush aclaró que podría tardar días, meses o incluso años, antes de que concluya la búsqueda. “Estamos en la cacería"", agregó.
“No importa cuánto tiempo tarde, señor presidente"", indicó Bush a Musharraf.
Bush no respondió de manera directa a una pregunta sobre el paradero de bin Laden o Sadam, diciendo solamente que hay más de dos sujetos importantes prófugos"" y que Washington y sus aliados estaban deteniendo o eliminando a personas cercanas a ambos.