El telescopio Hubble, con nuevos "ojos" y baterías recargadas, quedó en órbita listo para seguir asombrando al mundo con imágenes del Universo, mientras el transbordador Atlantis inició el retorno a la Tierra.
La agencia espacial NASA informó que en la culminación de una misión de 220 millones de dólares, la astronauta Megan McArthur retiró el telescopio de la bodega del transbordador Atlantis y lo ubicó en órbita a 563 kilómetros de la Tierra.
Poco después, el comandante del Atlantis, Scott Altman, encendió brevemente los motores de la nave y empezó a alejarla del Hubble, en descenso gradual hasta una órbita a unos 360 kilómetros de la Tierra, en preparación para el retorno, el viernes, al Centro Espacial Kennedy, en el sur de Florida.
El Hubble ha dado a la humanidad vistas asombrosas de las profundidades del Universo.
En el noveno día de la quinta y última misión de un transbordador en el Hubble, Altman maniobró la nave hacia la orientación correcta, tras lo cual se dio la orden de apertura de las puertas del telescopio y éste recibió la luz de las estrellas.
Luego, McArthur utilizó el brazo robótico del transbordador para sacar el telescopio de la bodega de la nave e izarlo, antes de soltarlo, cuando el Atlantis se desplazaba a 27.000 kilómetros por hora sobre el Atlántico y hacia la costa de África.