La cifra total, publicada hoy por el Buró de Inspección y Coordinación del Juego de Macao, supuso además un aumento del 42 por ciento con respecto a la de 2010, pese a que se esperaba un año difícil debido a la crisis financiera mundial.
Los jugadores procedentes del resto de China, donde los juegos de azar están prohibidos, siguieron siendo la principal clientela de los casinos macaenses, muchos de ellos sucursales en China de famosas salas de juego de Las Vegas.
Los expertos consideran, sin embargo, que en 2012 China intentará limitar el crecimiento del sector, por temor a un exceso de inversiones en él, así que predicen que el crecimiento de este año se ralentizará hasta poco más del 10 por cien.
La ciudad, con una importante herencia colonial portuguesa que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, acabó con el monopolio público de los casinos en 2002, lo que propició la apertura de casinos especialmente con capital estadounidense, hasta la treintena que opera actualmente.