Los dos incendios que han arrasado unas 14 mil hectáreas y han causado la muerte de cuatro personas siguen activos en Cataluña, en el noreste de España, muy cerca de la frontera con Francia.
Los fuegos fueron originados por colillas, circunstancia que ha llevado al Gobierno español a defender un endurecimiento de los castigos aplicados a las imprudencias que causen estos desastres.
El incendio de Portbou, en la provincia de Gerona, el más pequeño de los dos, ya está controlado, y los bomberos tratan de dominar las virulentas llamas del fuego que se inició en La Jonquera, en un aparcamiento de camiones de esta zona fronteriza muy transitada.
Este desastre sigue descontrolado tras arrasar una zona de unas 14 mil hectáreas en 17 municipios y ha obligado a confinar esta tarde de nuevo a los vecinos de varias poblaciones de la zona.
Según el responsable de Interior del Gobierno de Cataluña, Felip Puig, los dos siniestros se originaron por colillas arrojadas de forma imprudente, pese a las advertencias sobre el riesgo de incendio.