El presidente Luiz Inácio Lula da Silva pondrá en marcha hoy el plan estrella de su gobierno: su esperada ofensiva para erradicar el hambre y la pobreza extrema en Brasil.
En la cúspide de su popularidad, Lula da Silva lanzará desde el palacio de Planalto el programa denominado "Hambre Cero"", la principal bandera de su Partido de los Trabajadores y del gobierno para los próximos cuatro años.
El mandatario ha dicho que si logra que la mayoría de los brasileños tenga una mejor alimentación y posibilidades de empleo hasta el 2006, habrá logrado un avance sustancial hacia el logro de una justicia social.
A menos de un mes de haber iniciado su gestión, el ex líder sindical registró un alto índice de popularidad, de acuerdo con la encuesta realizada por el instituto Sensus, que informó que 83.6% de los entrevistados le dieron su respaldo.
El presidente del gubernamental Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino, en una conversación telefónica con la AP, dijo que existe la necesidad de una mayor solidaridad mundial para solucionar el hambre y la pobreza que afecta a las naciones en desarrollo.
Lula ha creado un ministerio para que encamine la lucha contra el hambre. El titular del Ministerio de Seguridad Alimentaria, José Graziano, informó que este año el ejecutivo ha destinado 1,800 millones de reales, unos 522 millones de dólares, para la ejecución del programa.
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge) informó que unos 54 millones de una población de 175 millones de brasileños están afectados por el hambre y la pobreza.
Otros informes señalan que serían unas 10 millones de familias pobres, no solamente en las áreas rurales, sino en las propias metrópolis, que sufren por la falta de alimentos.