Más de seis de cada 10 estadounidenses están a favor de la naturalización de los inmigrantes no autorizados que reúnan ciertos requisitos, pero apenas uno de cada cuatro ve la reforma migratoria como la prioridad más urgente para el presidente Barack Obama y el Congreso.
La encuesta, realizada en abril por el Public Religion Research Institute y The Brookings Institution, ratifica las tendencias halladas durante un estudio similar elaborado en marzo de 2013.
De hecho para este sondeo, con un margen de error de 3.3 puntos porcentuales, fueron consultados los mismos 1,538 adultos que ya habían sido encuestados el año anterior.
La encuesta fue difundida mientras el Congreso mantiene en el limbo la reforma migratoria porque la mayoría republicana en la Cámara de Representantes se ha negado a debatir el proyecto aprobado hace 12 meses por el Senado, de mayoría demócrata, que contempla la posibilidad de que los inmigrantes sin autorización opten a la naturalización.
Apenas dos de cada 10 estadounidenses se pronunció a favor de identificar a los 11 millones de inmigrantes sin autorización y deportarlos.
“En el entorno político polarizado de la actualidad, hay pocas áreas importantes que generen este consenso bipartidista y de diferentes grupos religiosos”, dijo Robert P. Jones, presidente del Public Religion Research Institute.