El presidente de México, Felipe Calderón, afirmó hoy que la industria automotriz es "vital" para su país, por lo que el Gobierno que encabeza apoyará "hasta donde sea posible" al sector para evitar recortes de empleos.
Durante la inauguración de una nueva planta de camiones de Daimler Trucks en el fronterizo estado de Coahuila, norte de México, el mandatario indicó que su Administración está decidida "a apoyar (...) el éxito de esta industria".
"Más de un millón de empleos están ligados directamente al sector automotriz", explicó el gobernante.
Después del petróleo la venta de automóviles al exterior constituye el segundo ingreso por exportaciones de los mexicanos.
Sin embargo las ventas de automóviles en México cayeron en enero pasado un 28,1 por ciento, su peor nivel desde 2000, mientras que las exportaciones se contrajeron un 56,9 por ciento y la producción retrocedió un 50,9 por ciento, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Calderón señaló que los fabricantes de automóviles están siendo afectados "en este preciso momento por la caída tan pronunciada en la demanda de los Estados Unidos".
La semana pasada el Ejecutivo de México anunció una línea de crédito especial de 9.500 millones de pesos (unos 642 millones de dólares) para las financieras automotrices y para distribuidores de vehículos a través de la estatal Nacional Financiera (Nafinsa).
Con ello busca "mitigar la falta de liquidez" para "contribuir a que la industria automotriz pueda seguir generando empleos", explicó el jefe de Estado.
Destacó, además, que su Gobierno apoya a las compañías de todos los ramos que experimentan caídas "súbitas" en la demanda de sus productos para evitar que despidan a sus trabajadores.
La ayuda consiste en que cuando una empresa atraviesa por problemas de esta índole, el Gobierno aporta un tercio del salario del empleado, la compañía otro, y el trabajador la tercera parte restante para evitar el despido.