"Los embajadores de la OTAN se pusieron de acuerdo para dar instrucciones a los militares con vistas a aumentar la misión de ayuda y formación" de la Alianza en Irak, según el portavoz de la organización, James Appathurai.
Este acuerdo se logró después que Francia obtuvo una serie de modificaciones a un proyecto de decisión presentado a los países de la Alianza por el secretario general de la organización, Jaap de Hoop Scheffer.
Uno de los principales elementos de este acuerdo prevé que la OTAN apoye la creación de un centro en Irak para formar a los cuadros del Ejército iraquí.
La OTAN decidió en junio ayudar a la estabilización de Irak a través de este entrenamiento, pero sin definir las modalidades, que han sido el centro de las negociaciones que desembocaron en el acuerdo.
París, Berlín, Bruselas y Madrid descartaron enviar soldados a Irak en el marco de esta misión.
La misión consistirá en el envío de unos 300 instructores a Irak para entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes.
El mando de la operación corresponderá al general estadounidense David Petraeus.
Francia había exigido que se deje claro que la operación no involucraría a las fuerzas de la OTAN en acciones de combate.