Al menos 21 personas murieron ayer carbonizadas al incendiar un grupo de sindicalistas la casa de un dirigente de una central obrera rival en el Estado de Bengala Occidental, en el este de la India, informó el canal de televisión por satélite indio "Z News".
La disputa se inició por la competencia de dos sindicatos locales en la contratación de trabajadores administrativos para una plantación de té de la localidad bengalí de Jalpaiguri.
Según portavoces de la Policía, cientos de sindicalistas de uno de los grupos atacaron la casa del secretario del grupo rival y le prendieron fuego junto con tres viviendas vecinas, donde quedaron atrapadas al menos 21 personas.
Israel conmemoró ayer una jornada oficial de recuerdo por el asesinato del primer ministro Isaac Rabin a manos de un extremista nacionalista judío, tras un mitin por la paz en 1995.
La jornada, en la que las banderas de las instituciones oficiales ondearon a media asta. La ceremonia oficial de recuerdo, con la participación del presidente, Moshé Katsav; el primer ministro, Ariel Sharoón, y otras personalidades nacionales y extranjeras, tuvo lugar en el cementerio militar del Monte Herzl, en Jerusalén, donde Rabin y su mujer Lea están enterrados.
La ex prisionera de guerra norteamericana Jessica Lynch, que fue liberada por un comando del hospital iraquí donde estaba detenida, habría sido violada por sus guardianes iraquíes, según afirmó ayer un diario neoyorquino.
Los percances sufridos por la joven, que se convirtió de inmediato en una heroína de guerra tras su liberación, son revelados en su biografía autorizada (También soy un soldado: la historia de Jessica Lynch)cuya venta en librerías esta prevista para el próximo martes, precisa el diario New York Daily News.
El periódico dice que el libro afirma que los exámenes médicos a los que se sometió Lynch revelaron que fue violada, aunque la joven de 20 años, no se acuerda de nada.
El Papa recibió ayer en audiencia en el Vaticano a la presidenta de Irlanda, Mary McAleese, ante la que resaltó la importancia de ese país para la construcción europea y abogó por la reconciliación entre los irlandés.
El Obispo de Roma presentaba buen aspecto físico, dentro de sus limitaciones de salud, y se le vio alegre y contento durante la audiencia, que duró un total de 15 minutos.
Durante los 10 primeros minutos hablaron a solas, en inglés, y después entró en la Biblioteca privada, lugar de la conversación, el séquito, del que formaba parte el marido de la presidenta.