El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, tomó juramento ayer a un restructurado "gabinete de guerra" para defender sus políticas, mientras un ministro rechazó las críticas sobre la controvertida reforma agraria, calificándolas de "locuras racistas".
El canal de televisión estatal Zimbabwe Broadcasting Corporation (ZBC) informó que Mugabe dijo a periodistas que su nuevo gabinete luchará contra la oposición que hay en el exterior y para solucionar los problemas económicos de su país. En el nuevo gabinete, Mugabe mantuvo a la mayoría de sus ministros leales, incluyendo a figuras combativas que están al frente de las carteras de Justicia, Agricultura e Información.
Sin embargo, con el anuncio de su nuevo equipo confirmó el despido del ministro de Finanzas Simba Makoni, un ex empresario respetado a nivel internacional que había sido contratado para controlar las dificultades económicas y para "vender" en el exterior las ideas de Mugabe. "En declaraciones luego de la ceremonia de juramentación, Mugabe describió al nuevo gabinete como un consejo de guerra listo para luchar contra los problemas económicos del país", informó ZBC.
"También describió al gabinete como un consejo de guerra político que analizará las acciones tomadas por Gran Bretaña y sus aliados contra Zimbabwe", agregó la estación. En declaraciones citadas por el Herald, el diario oficial, el ministro de Información, Jonathan Moyo rechazó las críticas a la reforma agraria.