El zoológico de Dormund, en Alemania, presentó al público a uno de sus más recientes y sorprendentes inquilinos, un ejemplar de oso marino albino, nacido a finales de mayo.
La cría, con un pelaje claro nada común, es un ejemplar único, pues todavía no se ha visto ningún oso marino albino.
Hasta el momento solo se sabe de un caso nacido en cautividad, pero que murió a los pocos días de nacer.
El pequeño pasó sus primeros días junto a su madre "Harimée".