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Nueva inmolación de un tibetano en el aniversario de las revueltas de 1959


Un monje tibetano de 18 años se inmoló en el oeste de China, donde se han producido una treintena de incidentes de este tipo en los últimos 12 meses, en el día en el que se conmemoraba la fracasada revuelta que en 1959 acabó con el exilio del Dalai Lama, informó hoy un grupo pro independencia del Tíbet.

Según la organización Free Tibet, con sede en Londres, el monje, llamado Gepey, se quemó a lo bonzo el sábado, 10 de marzo, en la prefectura de Aba (provincia de Sichuan), la misma donde se han producido la mayoría de las inmolaciones.

Gepey pertenece al monasterio de Kirti, también escenario de muchos de estos actos suicidas que según los grupos tibetanos en el exilio están motivados por la desesperación de muchos miembros de la etnia por la represión de su cultura y religión.

El nuevo caso se produce en un mes que todos los años produce tensiones entre tibetanos y chinos, por el aniversario de la citada rebelión.

El 14 de marzo de 2008, por ejemplo, unas revueltas en Lhasa causaron al menos una veintena de muertos, que según las autoridades comunistas eran inmigrantes de la etnia mayoritaria han o musulmanes hui cuyas casas y tiendas fueron incendiadas por tibetanos.

No obstante, los detalles del incidente siguen siendo poco claros debido a la casi total prohibición de entrar al "Techo del Mundo" para periodistas extranjeros, y además los grupos pro Tíbet en el exterior denunciaron una fuerte represión posterior a los sospechosos, con masivas detenciones.

 

Según Pekín el monasterio de Kirti que actualmente se ha convertido en el principal foco de tensiones estuvo muy ligado a las revueltas de 1959, ya que su entonces abad era una especie de "ministro de defensa" de los rebeldes tibetanos.

Desde marzo de 2011 cerca de 30 monjes o simpatizantes de éstos, entre ellos varios menores de edad, se han suicidado o han intentado quitarse la vida, rociándose con gasolina y prendiéndose fuego.

Algunos de estos actos fueron grabados con cámaras digitales o móviles y difundidos por internet, lo que según el régimen comunista no hace sino incitar a otros a repetir estas acciones, por lo que zonas como Aba están prácticamente en estado de toque de queda.

 

El monasterio de Kirti lleva meses fuertemente vigilado, y algunos de sus monjes fueron detenidos y enviados a campos de reeducación, mientras Pekín acusa al Dalai Lama y otras fuerzas del exilio tibetano de dar alas a las inmolaciones.

Sin embargo, tanto el régimen comunista chino como el líder espiritual tibetano y premio Nobel de la Paz han pedido que se detengan estos actos desesperados.

A ellos se han unido voces como los líderes del budismo chino -ligados al régimen comunista-, organizaciones pro derechos humanos como Human Rights Watch o la disidente y escritora tibetana Tsering Woeser.

 

China asegura que el Tíbet es desde hace siglos parte inseparable de su territorio, mientras que los tibetanos argumentan que la región fue durante mucho tiempo virtualmente independiente hasta que fue ocupada por las tropas comunistas en 1951, si bien Pekín considera ese hecho una "liberación" de la "teocracia".

Pekín no permite el acceso de periodistas extranjeros al Tíbet -salvo en viajes organizados por las autoridades- y en épocas sensibles como la actual limita o incluso detiene la entrada de turistas de otros países en la región. 


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796237
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América