El primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, acordó con ministros y dirigentes de su partido, "Kadima", que negociará la paz con los palestinos según la "Hoja de ruta" si triunfase en las elecciones del próximo día 28. La decisión fue adoptada en una reunión de Olmert con ministros de Estado y dirigentes de "Kadima" (Adelante) a fin de "ajustar" la plataforma política de esa formación a menos de tres semanas de las elecciones parlamentarias.
Los dirigentes del partido, el favorito en todos los sondeos pre-electorales, habrían querido borrar la impresión dejada por Olmert y uno de sus principales dirigentes, acerca de que caminan hacia una "retirada unilateral", no negociada con los palestinos.
"Por cierto que no aumentará mi confianza el hecho de que la policía revise en secreto su propia política y luego emita una declaración de respaldo cuando ni siquiera se conoce el resultado de la investigación del caso Menezes"", dijo Chakrabarti en entrevista con la radio BBC.
El anuncio de los jefes policiales se conoció en momentos que el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva se encontraba en visita de estado en Gran Bretaña. Probablemente plantearía el caso de Menezes, cuya muerte provocó revuelo en Brasil.
La asociación de jefes policiales dijo que aguardaba los resultados de la investigación de la IPCC, pero había resuelto ratificar la Operación Kratos.
"Me complace que se haya considerado la política vigente apta para sus fines y ahora aguardamos las recomendaciones de la IPCC"", dijo el presidente de la asociación, sir Chris Fox, en un comunicado.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se reunió ayer con el alcalde de Londres, cuya fuerza policial ha recibido fuertes críticas por matar a un brasileño inocente al que tomó por un atacante suicida el año pasado.
La oficina del alcalde Ken Livingstone dijo que en la reunión "cálida y cordial"" discutieron cómo fortalecer los vínculos entre el país sudamericano y la capital británica, donde residen muchos inmigrantes brasileños.
Los ataques del 7 de julio en Londres dejaron 52 muertos y más de 700 heridos. Dos semanas después hubo cuatro nuevos aparentes ataques que fracasaron.
El 22 de julio, Jean Charles de Menezes salió de un bloque de pisos vigilado en el barrio de Tulse Hill, al sur de Londres y se montó en un autobús hasta la estación de Stockwell, donde el joven, que acudía a su trabajo, perdió la vida.