El gobierno del presidente colombiano, Andrés Pastrana, rechazó una exigencia de las FARC de canjear a decenas de políticos y militares en poder de ese grupo por rebeldes en prisión, dejando ese asunto en manos de Alvaro Uribe, quien asumirá el poder el próximo 7 de agosto.
"Consideramos que la exigencia de las FARC es totalmente inaceptable y en lo que respecta a este gobierno no habrá canje alguno", dijo a los periodistas el vicepresidente de la República y ministro de Defensa, Gustavo Bell.
A su vez, el titular de la cartera del Interior, Armando Estrada, señaló que no es posible efectuar el canje reclamado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ya que ello supondría "una afrenta para el país y una humillación para los secuestrados".
Por su parte, el presidente electo Uribe, dijo durante la campaña proselitista que no cederá a las presiones de los guerrilleros y que sólo dialogará si cesan los ataques.
Mientras, la Fiscalía General de Colombia gestiona ante las autoridades de Suiza la congelación de fondos depositados por la guerrilla de las FARC en la banca de ese país europeo, afirmó el fiscal general, Luis Camilo Osorio.