La Policía del estado brasileño de Río de Janeiro arrestó a 51 supuestos narcotraficantes en los tres días anteriores a la ocupación ayer, sin ninguna resistencia y sin realizar disparos, de un peligroso complejo de favelas, informaron fuentes oficiales.
“Realizamos 51 detenciones antes de la ocupación. No tengo duda de que si ingresamos sin ninguna resistencia y no encontramos pistoleros ni armas en el territorio ocupado fue porque la organización ya estaba debilitada”, afirmó el secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, en la que hizo un balance de la operación.
El funcionario dijo que el trabajo de inteligencia antes de las ocupaciones permitió cumplir el objetivo más importante que es “devolverle el territorio a 70 mil habitantes de la región sin hacer ningún disparo ni una única víctima”.
Cerca de 1,500 policías y fusileros navales ocuparon en pocos minutos, el peligroso complejo de favelas de Manguinhos y las vecinas barriadas pobres de Jacarezinho, Varginha y Mandela, que eran controladas por bandas de narcotraficantes.
El Gobierno regional de Río de Janeiro planea mantener la ocupación de estas barriadas hasta la inauguración en cada una de ellas de Unidades de Policía Pacificadora (UPP), como son conocidos los cuartelillos que han permitido al Estado recuperar favelas antes controladas por criminales que venden drogas y armas ilegales entre otras cosas.