EL PAPA Juan Pablo II no pudo participar en las oraciones del Miércoles de Ceniza, con las que se inicia la Cuaresma, en un preocupante precedente en su papado iniciado hace 26 años.
Aunque el Vaticano dice que el Pontífice de 84 años continúa en franca mejoría luego de haber sido internado el 1 de febrero con problemas respiratorios e influenza, los médicos le han recomendado que continúe hospitalizado. Su octava noche en la Policlínica Gemelli transcurrió tranquilamente, dijeron fuentes de prensa.
El servicio de ayer en la Basílica de San Pedro fue presidido en el nombre del Papa por el cardenal estadounidense James Stafford.
Las autoridades dicen que el Pontífice ha conducido misas para los médicos y enfermeras que lo atienden desde que fue internado. Se espera que Juan Pablo II continúe hospitalizado hasta mañana, y para hoy se espera que la Santa Sede emita un boletín sobre su estado de salud.
El Miércoles de Ceniza inicia el tradicional período de reflexión espiritual del Papa antes de la Semana Santa, que termina con la Pascua el 27 de marzo.
Con el Papa en tan deteriorado estado de salud, no está claro su podría presidir el servicio de Viernes Santo, el 25 de marzo, en el Coliseo, donde será representada la Pasión de Cristo.
Desde hace tiempo ha dejado de participar en la procesión en el Coliseo, con una cruz al hombro y en años recientes han sido los fieles quienes han hecho el recorrido por las estaciones de la Cruz mientras el Papa leía una homilía.
El añejo problema causado por la enfermedad de Parkinson del Papa, así como sus problemas en la cadera y la rodilla, han llevado a muchos católicos a cuestionarse sobre cuánto tiempo podrá continuar al frente del Vaticano.
Juan Pablo II, impuso ayer, Miércoles de Ceniza, la ceniza a todos los asistentes a la misa que concelebró en su habitación del Policlínico Gemelli de Roma, donde se encuentra ingresado.
Así lo aseguró ayer el diario del Vaticano "LOsservatore Romano", que precisó que con ese gesto el Papa, "con indomable vigor espiritual", ha invitado a la Iglesia universal a emprender un camino de plegarias hacia la santidad.
El portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, señaló también ayer que el Pontífice, como ha venido haciendo todos los días desde que fue ingresado en el Gemelli, presidió en la mañana la concelebración de la Misa, durante la cual bendijo la ceniza.
Al Papa, según Navarro Valls, le impuso la ceniza "el primero de los concelebrantes".
Navarro Valls, que no precisó el nombre del concelebrante, agregó que el Papa invitó al rito a su médico personal, Renato Buzzonetti, y a los otros doctores que le atienden.
Juan Pablo II recibió una visita sorpresa ayer: un niño que padece cáncer y que está siendo tratado en una sala aledaña a la suite en la que se encuentra el Pontífice.
"Papa, cúrame", le dijo el niño al Pontífice, según Nicola Cerbino, la vocera de la clínica Gemelli.
Por primera vez el Papa se pierde el Miércoles de Ceniza
El Pontífice deberá regresar mañana probablemente a la sede apostólica en Roma.