Los reclusos de una cárcel de máxima seguridad en la ciudad brasileña de Aracajú, capital de Sergipe, liberaron a 125 de sus familiares y cuatro carceleros que fueron tomados como rehenes durante 26 horas, informaron fuentes oficiales.
Dos de los carceleros tenían heridas leves y el resto de los rehenes fueron puestos en libertad ilesos, después de una larga negociación conducida por la Policía y miembros de los organismos públicos del sistema penitenciario y de justicia.
Los parientes de los reclusos, entre los que se encontraban niños, mujeres y ancianos, fueron retenidos en el complejo penitenciario Abogado Jacinto Filho.
Los presos accedieron a terminar el secuestro después de que el Gobierno de Sergipe ordenase el traslado de varios reclusos a otras penitenciarías.