Un primo de los Kennedy, Michael Skakel, fue condenado ayer a una pena que puede ir de 20 años de cárcel a prisión perpetua por el asesinato 27 años atrás de su vecina, Martha Moxley.
Skakel, sobrino de Robert Kennedy, fue encontrado culpable en junio pasado de matar a golpes a Moxley con un palo de golf en la localidad de Greenwich, Connecticut, cuando ambos tenían 15 años.
Antes del anuncio de la sentencia, Skakel señaló en la corte que aceptaría cualquier decisión, pero a la vez insistió en su inocencia. Invocando a Dios repetidamente, Skakel lloró mientras explicaba que hubiera querido admitir el crimen para darle "algo de paz" a la familia de Moxley, pero no podía hacerlo porque habría significado falso testimonio. Kennedy podría lograr libertad condicional en apenas 10 años, por buen comportamiento.