Las autoridades de Tegucigalpa reubicarán al menos a 3.400 personas cuyas casas fueron destruidas o dañadas por agrietamientos de tierra causados por fallas geológicas reactivadas por las lluvias que azotaron recientemente a Honduras.
Funcionarios de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y del Gobierno central estudian terrenos para la reubicación, dijo hoy a Acan-Efe el jefe de Operaciones del Comité de Emergencia Municipal (CODEM), Julio Quiñónez.
Los evacuados vivían en los barrios El Edén y La Cabaña, en la zona céntrica, y en la colonia Ulloa (suroeste), donde el jueves los agrietamientos destruyeron o dañaron sus casas.
La AMDC y el CODEM evacuaron dos días antes a los habitantes de un sector entre El Edén y La Cabaña por donde pasa la falla geológica El Bambú, cuya reactivación, por el exceso de agua, fue detectada a tiempo por expertos japoneses.
La Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) mantiene un programa de vigilancia geológica en Tegucigalpa desde hace unos 10 años, después de que el huracán "Mitch", que devastó al país, reactivó fallas que causaron daños en la ciudad.
Quiñónez comentó que la evacuación a tiempo evitó que hubiera muertos o heridos en El Edén, La Cabaña y la Ulloa, donde algunas casas quedaron inhabitables y otras pueden ser rehabilitadas.
En todo caso, las autoridades municipales declararon inhabitables los sectores de El Edén y La Cañada afectados por la falla.
Pobladores de la Ulloa aseguraron que el sábado sintieron un temblor de tierra, según la prensa.
Varias familias fueron evacuadas en la colonia 17 de Septiembre (este) por un deslizamiento de tierra, según el Cuerpo de Bomberos.
En otras dos colonias, un alud de tierra y el desprendimiento de una roca causaron la muerte de siete personas, incluidas entre las 33 víctimas del temporal que la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) registra en todo el país.
Los hechos referidos fueron los más graves ocasionados por las lluvias en Tegucigalpa, apuntó el funcionario del CODEM.
Añadió que los 3.400 capitalinos evacuados, que suponen unas 700 familias, son atendidos en 34 albergues; otras personas no han sido cuantificadas porque se refugiaron donde parientes o amigos.
Las carreteras que unen a Tegucigalpa con Danlí y el poblado turístico de Valle de ngeles, ambos en el este, sufrieron cortes parciales por los aguaceros, entre otros daños registrados en la ciudad y alrededores.
En Tegucigalpa, que tiene más de un millón de habitantes, se han detectado unas 17 fallas geológicas, y unas 300.000 personas viven en zonas de alto riesgo de inundaciones, aludes o hundimientos de tierra, según otras fuentes municipales.
Las autoridades y los expertos japoneses evalúan si otros lugares donde hay fallas geológicas pueden ser declarados inhabitables, añadió el funcionario del CODEM.
Quiñónez destacó que la reciente construcción de un canal de alivio evitó que la quebrada El Sapo se desbordara en la zona de mercados de la ciudad, donde año tras año provocaba desastres.