El Consejo de Europa pidió a sus 47 estados miembros que tomen “todas las medidas razonables” para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, en particular a las radiofrecuencias emitidas por los teléfonos móviles y “muy en particular” a las que pueden afectar a niños y jóvenes.
“El riesgo de tumores en la cabeza parece más elevado” para los niños, subrayó la comisión permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), reunida en Kiev (Ucrania), en un comunicado divulgado desde su sede en Estrasburgo (Francia).
En consecuencia, el uso de móviles por los alumnos en el recinto escolar debe ser reglamentado “de manera estricta”.
La Asamblea pidió a los gobiernos que informen sobre los riesgos potenciales para la salud que suponen los teléfonos sin hilo de tipo DECT, los aparatos telefónicos para la vigilancia de bebés y otros equipos domésticos que emiten ondas pulsadas continuamente.
También recomendó “la utilización de teléfonos fijos con hilo en casa, o, en su defecto, de modelos que no emitan ondas pulsadas continuamente”, subrayó. Es decir, aconseja el uso de instalaciones con cable en lugar de las inalámbricas.
En su opinión, los gobiernos deberían, además, revisar “los fundamentos científicos” de las normas actuales de exposición a los campos electromagnéticos fijadas por la Comisión internacional para la protección contra los rayos no ionizantes, porque “presentan graves fragilidades”.
La recomendación está en línea con las adoptadas por los expertos que han tratado el asunto para Organización Mundial de la Salud (OMS).