Ni siquiera el hombre más protegido de Colombia, el presidente Alvaro Uribe, pudo evitar que un par de ladrones retiraran de su cuenta bancaria el equivalente a 4,225 dólares, pero el mandatario los perdonó.
Una funcionaria del palacio presidencial dijo ayer que Uribe, custodiado por más de un centenar de escoltas y un sistema de seguridad satelital instalado por Estados Unidos, fue víctima del robo a través de cajeros automáticos tras perder el viernes sus documentos durante un encuentro con empresarios.
La Policía realizó un operativo en busca de los delincuentes y detectaron que habían realizado operaciones en más de 32 cajeros automáticos entre el viernes y el sábado por 12 millones de pesos, el equivalente a unos 36 salarios mínimos mensuales. Con base en vídeos de seguridad de los cajeros, la Policía rastreó y capturó a los ladrones y pudieron recuperar el botín.