La nueva resolución revisada sobre el desarme a Irak fue presentada ayer por Estados Unidos (EU) a los 15 miembros del Consejo de Seguridad, pero no ha sido bien recibida por Rusia y Francia, dos de los miembros permanentes con derecho a veto.
Los 10 miembros no permanentes del Consejo recibieron finalmente un borrador revisado de la resolución en donde, a diferencia del primero, no se menciona el uso explícito de la fuerza. Sin embargo, advierte a Bagdad de que afrontará "serias consecuencias" si no cumple con sus obligaciones y coopera con los inspectores.
Aunque EU suavizó su lenguaje, Rusia mostró su insatisfacción con el borrador a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Igor Ivanov, quien señaló en Moscú que "la resolución no refleja los criterios expuestos por Rusia".
Ivanov dio estas declaraciones después de reunirse con Hans Blix, jefe de los inspectores de la Comisión de Naciones Unidas para la Verificación, Inspección y Vigilancia (UNMOVIC) para el Desarme de Irak.
Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, declaró que no está seguro que una nueva resolución de la ONU sea aprobada en el Consejo de Seguridad. "Creo que algunos países querrán usar su derecho a veto", agregó. En tanto, el mandatario iraquí Sadam Hussein presidió ayer una reunión dedicada a las medidas a adoptar en caso de un eventual ataque estadounidense contra Irak.