Funes entrega el poder, pese a la muerte de su madre
- El presidente saliente de El Salvador, Mauricio Funes, llegó en medio de una ovación al acto de investidura de su sustituto, Salvador Sánchez Cerén, a pesar de la muerte de su madre, fallecida el sábado.
- ¡Funes!, ¡Funes!, ¡Funes!, corearon miles de asistentes a la ceremonia, a la vez que le aplaudían, en el acto que se celebró en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones de San Salvador.
- El gobernante saliente, quien asumió el 1 de junio de 2009, llegó al acto junto a su esposa, Vanda Pignato, apoyándose en un bastón, debido a sus problemas por una fractura de cadera, de la que fue operado el 18 de febrero pasado.
- La madre de Funes, Mirna Cartagena de Funes, murió en un hospital privado de causas naturales.
El nuevo presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, afirmó en su discurso de investidura que gobernará “para todos”, con un “compromiso irrenunciable con la justicia social”, y que combatirá la corrupción.
También destacó que “seguridad, empleo y educación” serán las “prioridades” de su gobierno, el segundo consecutivo del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Sánchez Cerén, el primer exguerrillero en alcanzar la presidencia salvadoreña, dijo recibir “con humildad y profundo respeto” la banda presidencial que le impuso el titular del Parlamento, Sigfrido Reyes, luego de tomarle la promesa constitucional.
“Continuaremos con el compromiso de no más corrupción” que mantuvo el Gobierno anterior, que presidió Mauricio Funes, y del que él fue vicepresidente, añadió Sánchez Cerén.
“Los recursos del pueblo son sagrados” y solo deben utilizarse “para el desarrollo y el bienestar del mismo”, sentenció.
El nuevo Gobierno trabajará “por una mayor integración de nuestro país al mundo” y para “ampliar las relaciones comerciales”, apuntó.
Sánchez Cerén subrayó su “compromiso de ejercer la presidencia para todos los salvadoreños (...) aquí y en el exterior”, y dijo que actuará “con honestidad, austeridad, eficacia y transparencia”.
“Trabajaré incansablemente” para promover acciones que “faciliten” los “cambios estructurales que El Salvador necesita”, recalcó el nuevo mandatario.
Sánchez Cerén aseguró que su gobierno “garantizará” la gobernabilidad, la inclusión social, la seguridad jurídica y otros beneficios para los salvadoreños.
Hizo un llamamiento a “una ciudadanía activa, que haga contraloría social, que exija compromisos éticos a sus funcionarios”.
Asimismo, reconoció que el Estado salvadoreño tiene una “deuda moral con los desaparecidos” del conflicto armado (1980-1992) y sus familias “que debe ser solventada”.
“Mi gobierno se compromete a reivindicar la memoria histórica, impulsaremos iniciativas de manera conjunta que acompañen y ayuden a que las familias conozcan la verdad”, agregó.