El Gobierno estadounidense dijo que las tropas adicionales que se desplegarán en la frontera de México lucharán contra la delincuencia, el narcotráfico y el tráfico de armas y personas, no contra la inmigración.
“Tenemos responsabilidades en nuestro país, tanto en términos de la demanda de estupefacientes y en el flujo de armas desde nuestro país hacia México, que ayudan a alimentar la violencia contra la que lucha México”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
Sostuvo que el anuncio del presidente Barack Obama de enviar 1,200 soldados adicionales en la frontera con México no generará nuevas tensiones con el Gobierno de Felipe Calderón.