Un avión F-18 de la Armada estadounidense se estrelló en una zona residencial en Virginia Beach, en el estado de Virginia (EE.UU.), informó el Pentágono.
Además se anunció que los dos pilotos tuvieron tiempo para activar los sistemas de eyección y salir del avión.
Según la CNN, dos civiles fueron trasladadas a un hospital cercano y uno de los pilotos, que fue encontrado por uno de los miembros del equipo de rescate, está en estado de “shock”.
Todavía no están claras las causas del accidente, pero un testigo, Amy Miller, aseguró que vio aproximarse el avión volando bajo con fuego en una de las alas.
El avión pertenecía a la base aérea de la Armada de Oceana, en Virginia Beach, donde se entrenan pilotos de la Armada y del cuerpo de Marines de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El accidente se produjo poco después de que el F-18 despegara de la base, según informó la Armada en un comunicado.
La Armada indicó que está trabajando con las autoridades locales y, por el momento, no ha dado más detalles. Cinco camiones de bomberos, ambulancias y vehículos de la Policía rodean la zona, en la que todavía se podía ver una columna de humo.
En fotografías difundidas por los testigos se pudo ver fuego y humo en los edificios de un complejo en el que la mayoría son viviendas de recreo.
Según contaron varios testigos, uno de los edificios quedó totalmente destruido y restos del avión y escombros que salieron despedidos hacia otros edificios ardieron, indicó George Pilkington.
Otro testigo, Zack Zapatero, señaló que el avión impactó en un edificio ocupado por ancianos, del que aseguró que salían "grandes llamaradas de fuego" y había empezado a colapsar.
Pat Kavanaugh, uno de los afectados, contó que él y varios vecinos encontraron a uno de los pilotos todavía con el paracaídas puesto y lo trasladaron a otro lugar lejos de las llamas.