El juzgado quinto penal absolvió ayer exPresidente de la República, Guillermo Endara, de los delitos de calumnia e injuria formulados en su contra por el Ministro del Canal, Ricardo Martinelli, luego que el primero lo responsabilizara de la muerte de un grupo de 11 pacientes de sala de hemodiálisis de la Caja de Seguro Social.
De acuerdo con la decisión de la juez, Vianka Moreno Góngora, el exPresidente Endara no actuó con dolo y su actuar no se dirigió a ofender el honor de Ricardo Martinelli, quien en ese momento ocupaba el cargo de director de la Caja de Seguro Social.
También señala que la intención de Endara fue la de evitar que siguieran las muertes y que éste se preocupó por el dolor y la situación de las personas internas en la sala de hemodiálisis del Seguro Social.
Dentro del fallo se establece que como prueba de esta situación, se da la declaración del doctor Elías Ariel Pérez Guardia, en ese momento jefe de Nefrología del Seguro, quien expresó que el cambio de la situación dialítica ayudó a aliviar el problema de la anemización de los pacientes, causa principal de las muertes.
A la vez señala que es un hecho notorio que a la fecha no ha ocurrido en el país un aumento en las defunciones de los pacientes como en esa época y que el Endara contribuyó con al publicación de su carta a que ese ejerciera un control estricto en la sala de hemodiálisis, ya que aunque a la fecha no se ha determinado cual fue la causa de las muertes, lo cierto es que no se ha vuelto a ocurrir una situación igual.
Endara sostuvo que los directivos del seguro eran responsables de las muertes, ya que seguían utilizando una solución dialítica cuya vigencia había expirado y que sus directivos se resistían a cambiar la citada solución.
La juez también estimó que aunque existió hecho punible dentro del proceso, Endara no cometió delito ya que como señala el artículo 20 del Código Penal no delinque el que ante una situación de peligro para un bien jurídico propio o ajeno, lesione a otro para evitar un mal mayor.
Por otro lado el mal producido por Endara fue menor que el evitado, pues lo actuado por el exmandatario ayudó a que la investigjación de las muertes se realizarán con más celeridad e incluso contribuyó a que cesaran y que el mal ocasionado a Martinelli fue menor, ya que no se ha demostrado que su reputación haya disminuido al grado de afectarlo en sus relaciones sociales o comerciales.