EL tema económico lleva a más de uno a abusar de los ancianos. Los reportes del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) dan cuenta de ello.
Tal como se informó a Panamá América, cada vez son más los adultos mayores que llegan a quejarse porque sus familiar les han quitado su cheque de jubilación o pensión.
Maribel Coco de Garibaldi, jefa de la Dirección de Adulto Mayor del MIDES, informó que la curva demográfica demuestra que en Panamá se está incrementando esta población. En el censo del 2000 había una tasa de 8.6% y en la actualidad puede estar en el 10%.
"En estos momentos nuestra cobertura está copada, lo que indica que hay una gran cantidad de adultos mayores en abandono", precisó.
Panamá cuenta con aproximadamente 47 asilos, los que albergan a 746 adultos mayores.
Incluso, cada corregimiento presenta una característica particular sobre la situación de los adultos mayores.
Por ejemplo, Bethania es el poblado con más adultos mayores y en Santa Ana, por haber muchas familias desintegradas, es el anciano el que corre con todos los gastos de la casa.
"Tenemos una población envejecida, con 20 mil problemas en la misma área metropolitana", aportó.
En el interior del país el problema es todavía más complejo. Los adultos mayores de esas regiones no tienen una pensión o jubilación y subsisten con lo que les genera la agricultura u otras actividades.
Por otra parte, los empresarios están tomando a los adultos mayores como un negocio y prueba de ello es que en los últimos días el MIDES ha detectado cerca de ocho asilos clandestinos.
En estos casos se ha procedido a inspeccionarlos y exigirles el debido proceso de legalización.
Un anciano le cuesta al asilo un promedio de B/. 450 por mes, entre todas las atenciones que reciben, bien alimenticias y médicas.
Cabe destacar que el año pasado esta institución ordenó el cierre de dos asilos clandestinos, por no contar con las medidas requeridas para atender a los ancianos.
Abusos y falta de amor sufren adultos mayores
Son abandonados en los hospitales del país por sus familiares, ya que son considerados una carga económica y física.