Desesperación e incertidumbre es lo que reflejan los rostros de los moradores de Cerro Tigre, Arraiján. Sacando al patio lo poco que les quedó, luego de la inundación que vivieron el pasado jueves en la noche, estas familias claman por ayuda y un traslado. No es para menos es la segunda vez en este año que les pasa esto.
Más de 50 personas resultaron afectadas en esta comunidad del sector Oeste de la provincia de Panamá. Muchas ya han reiterado que quieren abandonar el lugar para tener una vida m+ejor y sin estas preocupaciones.
En medio del ajetreo que tenían los adultos, sacando colchones, sillas y mesas, para que los rayos del sol evaporaran lo mojado, un grupo de niños ayudaba en lo que podía, pero muy tristes.
“Y hacen 15 días nos pasó lo mismo y lo único que hacen es incluirnos en listas de estadísticas de afectados y no pasa nada”, así se quejó Xiomara Víquez.
Las viviendas afectadas están ubicadas cerca del río San Bernardino, cuyas aguas se han desbordado en varias ocasiones, pero este año la situación es más preocupante.