El capellán de la Policía Nacional (PN), Marcos Escobar, estimó que los agentes de la institución necesitan estar más cerca de Dios y destacó que muchos de los uniformados no tienen la vocación del servicio porque su inclusión en la entidad sólo es por necesidad. Los señalamientos de Escobar surgen a raíz de las recientes declaraciones del director general de la Policía, Carlos Barés, quien reconoció que dentro de la misma hay "delincuentes" y "coimeros". En su oportunidad, Barés señaló que para adoptar correctivos contra los policías es menester identificarlos y seguirle un proceso investigativo que a veces demora más de un año.
Escobar consideró que las irregularidades que cometen ciertos miembros de la PN son consecuencia de una ausencia de Dios en la vida de los uniformados, aunque hay algunos agentes que profesan otro tipo de fe, distinta a la católica. El reverendo Escobar es el encargado de orientar al personal uniformado y oficiar las misas para los agentes de la institución policial y en su papel de orientador y confesor de los agentes ha podido percatarse "de que hay una necesidad de Dios dentro del personal uniformado".
Para el sacerdote, el hecho de que exista poco contacto en los policías con la palabra de Dios y que muchos de ellos vean la fuerza policial como una necesidad para enfrentar sus responsabilidades económicas y no como una vocación, los puede llevar a cometer anomalías.
Dijo que dentro de la Policía hay integrantes que quieren corregir situaciones consideradas como irregularidades, porque a diario él es consultado por personal masculino y femenino en busca de consejos. Fuentes oficiales de la institución indican que la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP), mantiene proceso de investigación contra miembros de la entidad por su presunta participación en actos irregulares.