La frontera colombo-panameña sigue siendo el lugar por excelencia para la incursión de extracontinentales de África.
Sin embargo, hay muy pocos controles médicos en estos sitios para detectar el virus.
Zoila Palmer, moradora de la zona fronteriza de puerto Obaldía y quien colabora como enfermera en el centro de salud, aseguró que en el lugar no hay laboratorio y que el médico del área solo realiza una revisión física que no es suficiente.
Por esta razón, las nuevas medidas de control que están aplicando las unidades del Servicio Nacional de Frontera (Senafront) consiste en mantener por unos cinco días a los inmigrantes que están incursionando ilegalmente a las fronteras, tiempo que permite detectar si se trata de una persona libre del ébola.
La corregidora Primitiva de Ávila afirmó que no es la mejor medida porque en el caso de los africanos no los mantienen retenidos en el cuartel, sino que los dejan que se paseen libremente por el pueblo. En estos momentos hay cuatro extracontinentales en puerto Obaldía, dos vienen de Ghana, continente africano.
La semana pasada incursionaron a puerto Obaldía unos ocho ciudadanos africanos, provenientes de la zona fronteriza de La Miel, y hace 15 días llegaron 40. Luis Mendoza, exrepresentante de puerto Obaldía, dijo que esto es riesgoso porque de llegar el ébola en este pueblo chico no quedará nadie vivo en Puerto Obaldía.
Mendoza agregó que los africanos llegan y no existe ningún tipo de control. Ellos conviven entre nosotros y solo los chequean en el lugar, destacó.