EL Colegio Nacional de Farmacéuticos no ve con buenos ojos que el Gobierno haya anunciado la futura contratación de servicios a farmacias privadas, para abastecer directamente de medicamentos a las instituciones de salud.
Esta práctica, según el gremio, eliminará la disponibilidad de productos medicamentosos a bajos costos que por más de 50 años ha producido el laboratorio de la Caja de Seguro Social (CSS) en beneficio de la población.
La agrupación pidió implementar correctamente la Ley 1 de Medicamentos que busca lograr un equilibro entre el Estado y la empresa privada.
En agosto de 2004, este gremio le envió varias cartas al actual director de la CSS, René Luciani, explicando que el desabastecimiento de medicamentos era producido, entre otros factores, porque no había control en las compras.
En la adquisición de los productos intervenían de manera individual cada una de las dependencias sanitarias, lo cual era extremadamente oneroso.
El incumplimiento de entrega de los proveedores en los diferentes renglones del catálogo de suministro fue otra de las quejas.
Por ello, sugirieron a Luciani efectuar compras anuales a 18 meses, con entregas parciales para evitar el vencimiento de los productos en los depósitos.
Para hoy, el Ministerio de Salud y la CSS tendrán una reunión informativa con encargados de farmacias privadas interesados en participar de la contratación del servicio para dispensación de medicamentos.
Los especialistas recomendaron sin éxito, la creación de una política institucional de recuperación de productos con falla farmacéutica, y a la vez, responsabilizar al proveedor por los daños económicos en que incurre la entidad.
Dado el poco interés que mostraron de las autoridades de la CSS hacia sus peticiones, los farmacéuticos se lo comunicaron al presidente Martín Torrijos.
Alerta por contratación de farmacias privadas
Las sugerencias de los especialistas para acabar con el desabastecimiento fueron desatendidas.