Las ciudades de Panamá y Colón han logrado un desarrollo urbano, comercial, residencial e industrial como resultado de la acogida que ha tenido la venta de viviendas en las áreas revertidas, lo que garantiza el éxito de los diferentes proyectos contratados por la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) en esos sectores.
Una nota de prensa de la ARI destaca que la reversión de áreas como Albrook, Amador, Clayton, José Dominador Bazán, Espinar y Coco Solo, entre otros han permitido que las ciudades de Panamá y Colón cuenten con una serie de servicios, procurando que tanto estaciones de gasolina, teatros, canchas de bolos, piscinas, escuelas, iglesias y áreas recreativas sigan operando tal y como lo hacían antes de su reversión.
Destaca que cada vez es mayor el número de ciudadanos panameños que adquieren sus casas dentro de las áreas revertidas permitiendo así la incorporación de estas áreas al desarrollo del país.
En la ciudad de Panamá, cuyos límites de crecimiento estaban restringidos por las fronteras de operación del Canal, el Océano Pacífico y las bases militares norteamericanas, con la reversión de Albrook su territorio se expande ahora hacia el nordeste, dándole una estructura menos lineal.
Los proyectos residenciales, comerciales e industriales que se desarrollan en Amador y Clayton han contribuido, también, al desarrollo y crecimiento de la ciudad.
Por su parte, los entornos de la ciudad de Colón se han expandido hacia Coco Solo y la carretera Transístmica, desde las esclusas de Gatún hacia José Dominador Bazán, del puerto de Cristóbal hacia Telfers y Monte Esperanza y desde Sherman hacia las costas de Bahía Limón.
Los proyectos residenciales e incluso turísticos que se desarrollan en esta ciudad, aunado a la generación de empleos y a las mejores condiciones de vida convierten a la ciudad de Colón en polo de crecimiento demográfico y un área de rápida expansión.
Todos estos desarrollos han permitido una integración territorial, social, económica y cultural de las áreas revertidas con el resto del país, el que se hace basándose en el concepto de Ciudad Jardín, para lo cual la ARI ya preparó un reglamento que ha sido consultado con las diferentes instancias gubernamentales, entre ellas, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y el Municipio.
Este reglamento ya fue aprobado por la Junta Directiva de la ARI y está en su fase final en el Ministerio de Vivienda.