La mafia china podría estar detrás del secuestro del menor de dos años, de origen chino, identificado como Vicente, quien fue dejado libre por sus captores en los predios de Río Abajo, tras un secuestro efectuado el pasado lunes que duró cinco horas.
Para liberar al menor los delincuentes le pidieron a los padres la suma de B/.250 mil.
El pequeño Vicente fue plagiado del restaurante de su padre "La Prosperidad", ubicado en Vía España y Calle 16, Parque Lefevre.
Personas que se encontraban cerca del lugar sólo visualizaron un auto sedán Almera, color gris, con vidrios ahumados y una moto que escoltaba al carro, mas no vieron a quienes sustrajeron al menor que jugaba en ese momento en el local comercial, mientras sus padres hacían sus labores en el restaurante.
Un joven, que labora en un bar cercano al restaurante, comentó que sólo vio cuando el niño era introducido al carro, y que corrió tras el vehículo mientras alertada a la comunidad. Luego se hizo la llamada inmediata a la Policía Nacional y se inició un bloque de búsqueda.
Los progenitores del menor recibieron una llamada, en idioma chino, en la cual se amenazaba de muerte al niño y se solicitaba B/.250 mil, mientras unidades policiales trataban de interceptar la llamada telefónica.
Al transcurrir las horas, el padre del menor se arrodilló frente a los vecinos del lugar, mientras recibía la llamada y contestaba en su idioma que no lo asesinaran.
Las horas transcurrieron y los residentes del área conformaron un grupo de búsqueda conjuntamente con la Policía.
A la 1:40 de la madrugada de ayer, martes, el taxista Jorge Ruiz con el vehículo T-10867 hizo una llamada al 104 desde un teléfono público, ubicado a las afueras de un almacén de la vía 12 de Octubre, donde rápidamente acudieron las unidades de la Policía de Parque Lefevre.
Según la versión del agente de seguridad, que custodiaba el establecimiento comercial, el taxista llegó con el niño, a quien dijo se encontró caminando en Río Abajo.
El pequeño, con escasa ropa y sin zapatos, sólo decía "papá". No lloró ni se mostraba asustado al momento de su liberación.
Los padres del menor acudieron a la Policía de Parque Lefevre a realizar el reconocimiento de su hijo, a quien después trasladaron hacia un centro hospitalario para una evaluación médica.
El taxista quedó bajo investigación de la Policía Nacional.