El director de la Caja de Seguro Social (CSS), Juan Jované, advirtió ayer que en el 2020 la entidad por primera vez podría tener un flujo negativo si no mejora los problemas existentes.
Explicó que la CSS cuenta con 2 mil millones de balboas en activos invertidos, lo que hace que por el momento no haya contratiempos, pero que se debe proyectar el trabajo para asegurar el futuro de la entidad y, lo más importante, de los asegurados, jubilados y pensionados.
Jované informó que está solicitando a los jubilados y pensionados que designen a sus dos representantes para la Comisión de Contacto y Seguimiento.
Agregó que los representantes de esta comisión deberán definir cómo debe ser la seguridad social en el siglo XXI, vislumbrado los próximos 50 años y lo que se va a hacer con la CSS.
El director de la CSS explicó que la entidad que dirige presenta varios problemas como el de darle viabilidad a la institución en los años venideros y mejorar los servicios médicos.
Estos aspectos fueron abordados en una reunión que mantuvo Jované con los jubilados del antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), con el propósito de conocer el plan de trabajo y la proyección económica de este grupo poblacional.
Jované reveló que están trabajando en el nuevo modelo de atención de salud a la comunidad, pero prometió que las acciones que se tomen sobre la institución serán en conjunto con los usuarios.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) efectuó una estudio actuarial sobre las finanzas de la Caja de Seguro Social (CSS) a través del cual determinó que la entidad funcionará sin ningún problema hasta el año 2025, sin embargo, para evitar una crisis debe adoptar correctivos.
Recientemente una información publicada por este diario reveló que el Gobierno es el que más debe a la Caja de Seguro Social, suma que alcanzó a junio de este año los 64 millones de balboas.
El Estado panameño es su principal deudor con más de B/ 16.7 millones mientras que la empresa privada tiene una morosidad pendiente que supera los B/ 13 millones y hay más de B/ 18 millones de patronos con arreglo de pago.
A esto suma la evasión de la cuota obrero-patronal de algunas empresas.