Presidentes y campañas
- El candidato que más gastó fue el hoy presidente Ricardo Martinelli, con $25 millones, de los cuales $18 millones correspondieron a aportes privados.
Quien ocupe la silla presidencial en las elecciones de 2014 deberá gastar arriba de los 30 millones de dólares, ya que para el próximo torneo electoral se espera una política publicitaria más que de propuestas, afirmaron varios analistas políticos.
Las pasadas elecciones de 2009 marcaron un precedente en el costo de las campañas electorales, cuando los candidatos presidenciales y los partidos políticos manejaron 25.5 millones de dólares en donaciones privadas, cifra superior en comparación con el 2004 que fue de 19.9 millones de dólares.
Para Mario Rognoni, las sumas de dinero son mayores a lo que realmente se conoce, ya que los candidatos inician sus campañas con las giras al interior del país y pueden no declarar todo lo que gastan.
Por su parte, Jaime Porcel señaló que quien desee ganar deberá ser “un candidato de medios”.
No obstante, estas millonarias sumas de dinero preocupan a miembros de los diversos sectores del país, ya que las mismas se traducen como la puerta al clientelismo político, lo que para el presidente de la Asociación de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Roberto Troncoso, va en aumento en nuestro país.
Agregó que es lamentable que no exista un control ni la transparencia para las campañas.
Pablo Morales, del Comité Ecuménico, dijo que las campañas además de ser costosas, se están dirigiendo a atacar al adversario, que nada bien hace al país.
La Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) intentó reglamentar un tope de 16 millones de dólares en el gasto privado para una campaña presidencial, pero la misma murió en la Comisión de Gobierno de la Asamblea.