El presidente Juan Carlos Varela confirmó que viaja hoy a Darién para constatar de primera mano el nuevo flujo de más 800 migrantes transcontinentales que se encuentran ya en territorio panameño, en el cordón fronterizo con Colombia.
Varela resaltó que sigue en vigencia el cierre de la frontera que ordenó, “sin embargo el área fronteriza es muy amplia y siempre hay quienes lograr ingresar a territorio nacional”.
El jefe del Ejecutivo dijo que se revisará los puestos de control en área fronteriza y hará un análisis sobre la situación migratoria.
Destacó que este tema de migración es mundial, y que Panamá continuará dando un trato humanitario a los inmigrantes africanos y de otros países.
En este sentido, detalló que a los trascontinentales se les retiene, se le toma las huellas dactilares, datos personales y se le brinda asistencia médica y las atenciones que sean necesarias.
Nueva crisis
Esta nueva ola de migrantes por Darién había sido minimizada por voceros del Gobierno, incluido el propio presidente, quienes reiteraban la vigencia del cierre de la frontera con Colombia.
Pero las denuncias ciudadanas y fotos filtradas en redes confirmaron la realidad de la situación, no solo hacia la selva, sino en la propia ciudad (en la terminal de Albrook) con pequeños grupos en tránsito o ya en pueblos panameños fronterizos con Costa Rica.
La principal sospecha es que grupos de ciudadanos, en Darién, se están prestando para pasar grupos no contabilizados por las autoridades migratorias.
“Hago un llamado a los panameños en Darién, a que no participen en el flujo irregular de migrantes”, pidió hoy el mandatario.