Una ayuda voluntaria, sin esperar recibir una recompensa monetaria. Esta es la tarea que realiza desde hace 89 años la Cruz Roja Panameña.
Su ardua labor se incrementa durante las fiestas patrias, pues este año entre la Vía España y Calle 50 en la ciudad de Panamá, atendieron más de 28 personas entre adultos y niños.
De acuerdo con Tenor Murillo, suboficial provincial de rescate y servicios prehospitalarios de la Cruz Roja Panameña, el trabajo consiste en recorrer en bicicletas estas vías, para así ubicar a personas que hayan sufrido algún accidente o que estén desmayadas.
De esta manera, los voluntarios prestan su ayuda utilizando el botiquín de primeros auxilios.
Este contiene antisépticos, material de curación, medicamentos, entre otros instrumentos.
Si la persona está muy delicada proceden a llamar a la ambulancia que tiene la institución para llevarlos al Hospital Santo Tomás, al Hospital del Niño o a la Caja de Seguro Social.
Caídas en alcantarillas sin tapas y desmayos por el sofocante calor, fueron algunos de los casos atendidos.
Para esta labor, la Cruz Roja Panameña sólo tiene tres bicicletas y una ambulancia por lo que requieren de más equipos para continuar su trabajo que se extiende durante todo el año, aseguró Murillo.
La Cruz Roja Panameña tiene su origen cuando Doña Matilde Obarrio de Mallet, inició una serie de gestiones para organizar una institución de ayuda social.
Estas gestiones tuvieron resultado, cuando mediante la Ley 40 del primero de marzo de 1917 se funda la Cruz Roja Panameña.
Luego, el 10 de junio de 1917 mediante Decreto 34 se nombra el Comité Ejecutivo Fundador.
Entre las últimas asistencias prestadas este año estuvo ayudar a los afectados por inundaciones.