De un total de 19, 000 estudiantes que presentan sus pruebas de preingreso en la Universidad de Panamá, cerca de 12, 350 (65%) tiene deficiencias académicas, manifestó el rector encargado, Justo Medrano.
Fue categórico al señalar que en materias como física y química, las deficiencias son críticas, pues los niveles de conocimiento en estas ramas son muy bajos.
Agregó que también se percibe un pobre rendimiento en materias esenciales como español y matemáticas.
"De acuerdo con las pruebas, en materias como español se demuestra que los estudiantes tienen dificultades académicas marcadas, inclusive, para comprender el lenguaje", manifestó.
A juicio del catedrático Medrano, la coordinación existente entre la Universidad de Panamá y el Ministerio de Educación no es suficiente, por lo que se hace necesario reforzarla con la revisión de los planes y programas de estudios, la formación de los docentes y la capacitación y actualización permanente, entre otros aspectos.
No obstante, expresó que le están enviando copia de los exámenes a las autoridades del Ministerio de Educación para determinar dónde se dan las fallas y el consecuente bajo rendimiento de los estudiantes al realizar las pruebas.
Según Medrano, en vista de que ya inició el proceso de preingreso para el próximo año lectivo, no se descarta que la cantidad de estudiantes que ingresen a la Universidad de Panamá disminuya considerablemente con relación a los años anteriores.
Anualmente se calcula que uno 25 mil estudiantes realizan gestiones para ingresar a la Universidad de Panamá, pero sólo unos 19 mil completan la totalidad de las pruebas, el resto por diversas razones se retira.
Los estudiantes que aspiran a ingresar la Universidad de Panamá deben realizar pruebas sicológicas, de conocimientos generales y de capacidades académicas, siendo en éstas últimas donde se observan las fallas.
Actualmente la población estudiantil de la Universidad de Panamá supera los 60 mil.
Pero no todo es regio en el quirófano. También hay regaños, como en clase.
"Nunca más vuelvas a hacer eso", dijo un cirujano a una instrumentista, al ver que cometía una falta peligrosa.
Tres horas duró esta exitosa operación para corregir la tetralogía de fallot, que es un defecto congénito del corazón. Esta consiste en cuatro anomalías que causan el bombeo de sangre insuficientemente oxigenada al cuerpo.
Ahora, tras esta intervención, el pequeño Francisco y los otros tres niños ya no sufrirán cianosis (coloración azulada o púrpura de la piel) y falta de aliento por la falta de oxígeno en la sangre.