Aunque el encanto y el ruido de los juegos pirotécnicos es símbolo de alegría para los humanos, para los perros es terrible.
El nerviosismo los ataca ante tanto alboroto y presos de la desesperación, pueden lanzarse por las ventanas, los balcones y hasta llegan a huir despavoridos por la primera salida que encuentren.
Según el veterinario, hay razas más nerviosas que otras. En esta primera categoría se encuentran los Fox Terrier y los Schnauzer, e incluso algunos pastores alemanes, que a pesar de su apariencia tan segura y ruda, también sucumben ante el ruido de los fuegos artificiales.
Una regla de oro para evitar accidentes con las mascotas, es no dejarlos solos en casa y sino existe alguna otra opción, procure dejarles algún juguete con el que se entretengan.
Esta primera regla va de la mano con otra: no dejarlos fuera de la casa o en un segundo piso, ya que esto aumenta el riesgo de que se caigan y se lastimen.
También hay que tener en cuenta que si se trata de perros muy nerviosos se les puede dar un calmante, siempre y cuando se consulte con el veterinario previamente. En este punto hay que tomar precauciones, ya que a pesar de que consideramos a nuestros perros miembros de la familia, ellos no pueden recibir el mismo tratamiento medicinal que los humanos.
Existen amos que erróneamente les dan a sus perros la mitad de un tranquilizante auto recetado, y que sirve para los humanos, y el perro puede sufrir una sobredosis y hasta morir.
Por otro lado, si el perro sufre algún tipo de quemadura por la chispa de un cohete, lo mejor es aplicarle de inmediato agua fría y si es a presión, mucho mejor, ya que le aliviará el dolor.
El calmante para las mascotas debe ser específico para éstas, y se recomienda otro modo de prevenir molestias en los perros: colocarles tapones en las orejas.
Pero si con el enredo de las compras navideñas y la preparación de la cena de Nochebuena, no puede comprarlos o llevar a su perro al veterinario para que le recete un calmante, puede optar por dejarlo en un hospedaje para mascotas, que es un servicio que dan ciertas veterinarias.
Si se va de "camping", no cometa la crueldad de dejar a la mascota sola en casa y amarrada.
Está en sus manos, y de usted depende que su mascota disfrute también de las fiestas de fin de año.