El decreto, sin embargo, había sido preparado por el canciller anterior, José Miguel Alemán, que renunció a fin del pasado año para postularse en las próximas elecciones presidenciales.
La destitución de Thayer, que ocupa el cargo desde hace ocho años, se produjo justo cuando el embajador ocupaba la presidencia del grupo de embajadores latinoamericanos acreditados en la capital alemana y se perfila una posible visita del nuevo canciller, Harmodio Arias, quien está supuesto a asistir a una conferencia sobre informática en Bilbao, España, la semana próxima.
El somero despido del embajador sorprendió a los colegas del cuerpo diplomático, aunque el propio Thayer no tuvo más que palabras de encomio para el hombre a quien se mencionaba como su sucesor, el cónsul general de Panamá en Kobe, Rolando Crespo. No obstante, Crespo aparentemente ha declinado el traslado.
En la edición de ayer de este corresponsal caracterizó la salida de Thayer equivocadamente como una renuncia junto con una denuncia de corrupción al gobierno de la presidenta Mireya Moscoso. En realidad, el diplomático aclaró en un comunicado emitido por la embajada, que fue separado del cargo por medio del Decreto No. 6 del 21 de enero de 2003.
También negó que había emitido denuncia o acusaciones de corrupción por parte de la Sra. Presidenta, ya que mal podría hacerla, cuando no conozco caso específico alguno.
Sin embargo, en la carta de despedida enviada a sus amistades el diplomático recalcó que visto de afuera pareciera tan fácil hacer de Panamá un ejemplo de orden y progreso, sin embargo, la pequeñez intelectual de nuestros dirigentes aunada a la cultura criolla nos hace esclavos de un esquema de sub-desarrollo del cual nos va ser muy difícil salir, sin precisar a que dirigentes se refería.
Finalmente, Thayer trató de detonar la referencia por este corresponsal al nombramiento de un cónsul de dudosa reputación, explicando que ésta se basa en el intento de José Miguel Alemán, de hacer un nombramiento honorario en la ciudad de Frankfurt, el cual no fue aceptado por el gobierno alemán, no por ser el candidato de dudosa reputación, sino, por no cumplir los requisitos de residencia que exigen los alemanes.
Sin embargo, fueron responsables fuentes diplomáticas panameñas que citaron como detonante de la actual crisis a la remoción del antiguo cónsul honorario de Panamá en Frankfurt, Peter Stohl, por instrucciones del ex-canciller Alemán.
Esta versión fue confirmada por otra fuente diplomática íntimamente familiarizada con la política del ministerio de Relaciones Exteriores panameño. Stohl fue considerado como el mejor cónsul honorario en Frankfurt, pero el canciller insistió en nombrar a un señor Luigi Carlo de Mico que vive en Mónaco, pero que se pasea diciendo que es cónsul honorario de Panamá en Alemania, pronunció la fuente.
Las mismas fuentes indicaron que un comerciante, de nombre Filip von Feigenblatt, que dijeron ser un influyente amigo de de Mico, efectuó una contribución de $160,000 a la campaña del excanciller Alemán.
222La destitución de Thayer, quien ocupaba el cargo la presidencia del grupo de embajadores latinoamericanos acreditados en Berlín, sorprendió a sus colegas del cuerpo diplomático.
En tanto, Thayer, que habla un perfecto alemán, habiendo cursado estudios de ingeniería en Alemania en su juventud, ha sido una de las figuras populares del cuerpo diplomático, tanto en las reuniones con sus colegas como entre los amantes de la música, ya que él y su esposa frecuentemente asistían a las populares funciones de la Staatsoper como a los conciertos de la Berlier Philharmonicer, dos instituciones veneradas por los berlineses.
Asimismo, el diplomático logró intensificar las relaciones comerciales entre los dos países, incluyendo la creación de una usina eléctrica en Panamá con capitales y tecnología alemana.
Lo que no logró, a pesar de varias tentativas para interesar a los medios en Panamá, fue introducir en su país traducciones al español de los populares libros para niños del dibujante Janosh que cuentan de un tigrecito y un oso que construyen su casa en una orilla de un río que creen que va a Panamá.
En relación al despacho del corresponsal Henry Raymont, desde Berlín, el ex embajador Enrique Thayer remitió a Panamá la siguiente nota aclaratoria:
No presenté mi renuncia, sino, fui destituido por medio del Decreto. No.6 del 21 de enero de 2003.
En ningún momento he hecho denuncia o acusaciones de corrupción por parte de la Sra. Presidenta, mal podría hacerlas, cuando no conozco caso específico alguno que pueda señalar.
La referencia que se hace al nombramiento de un cónsul de dudosa reputación se basa en el intento del ex ministro de relaciones exteriores José Miguel Alemán, de hacer un nombramiento honorario en la ciudad de Frankfurt, el cual no fue aceptado por el gobierno alemán, no por ser el candidato de dudosa reputación, sino por no querer cumplir éste con los requisitos de residencia que exigen los alemanes.
Es verdad que envíe una carta de despedida dirigida a mis amigos personales en la cual plasmaba alguna de las cosas que dice el periodista Raymont. Nunca fue mi intención de acusar o denunciar corrupción de la Sra. Presidenta, Mireya Moscoso.