El trágico final de los 152 pasajeros (franceses) y ocho tripulantes (colombianos) del avión modelo MD 82 de matrícula HK 4374 de la compañía colombiana West Caribbean que se accidentó en territorio venezolano poco después de partir del Aeropuerto Internacional de Tocumen, sorprendió a todos, menos a una vecina del lugar.
Es una señora acostumbrada al ensordecedor ruido del despegue de tantos y tantos aviones; sin embargo, en la madrugada de este martes notó "algo extraño" justo a eso de la 1 00 a.m.
Fue la hora en que el vuelo charter salió de Panamá con destino al Aeropuerto Internacional Fort de France Le Lamentis en Martinica, Antillas Francesas.
"Apenas escuché el estruendo del avión al despegar me puse a rezar por la vida de los pasajeros", expresó esta señora durante una llamada a la Embajada de Francia en la mañana de este martes, poco después de confirmar su temor y aún consternada por lo ocurrido.
El ruido al que se refiere es el que unas horas más tarde se tradujo en un accidente de 160 víctimas luego de que las fallas en los motores de la aeronave la hicieron estrellarse en sierra de Perijá, cerca de la frontera colombo-venezolana. "No hubo sobrevivientes", es la información que se manejaba ayer hasta muy entrada la noche.
Los equipos de socorro lograron rescatar en la tarde del martes una de las dos cajas negras de las que disponía el avión, lo que permitirá iniciar la investigación para conocer las causas del inusual accidente.