El impacto de las enfermedades mentales en las etnias de Panamá no ha sido evaluado, por lo que ayer en el Instituto de Salud Mental se reunieron varios grupos para analizar el tema.
Juana Herrera, directora del Instituto, manifestó que es necesario atender a las personas que viven en estas áreas, sobre todo las indígenas donde no se cuenta con estadísticas sobre enfermedades mentales.
Herrera explicó que en estas zonas los problemas más frecuentes son el abusos de sustancias como drogas y alcohol, situación que se debe atender.
La directora del Instituto de Salud Mental expresó que con la reunión donde estuvieron presenten dirigentes de varias etnias como la kuna, ngöbe-buglé y la negra. Ahora se trabajara con ellos desde su propio terreno.
Indicó que la existencia de muchas etnias en el país dificulta contabilizar la cantidad de enfermedades mentales que padecen estos grupos, aunque destacó que comenzarán a hacerlo.
Este año el día de la salud mental se dedicó a las etnias, por lo que se hizo énfasis en la atención a estos sectores de la sociedad.
Cabe destacar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), solicitó más recursos para los servicios de salud mental en los diferentes países, y argumentó que más del 60% de esas personas carecen de tratamiento a nivel mundial.
Estadísticas mundiales señalan que la mayoría de los países de bajos ingresos dedican menos del 1% de sus gastos médicos a la salud mental.