Un costoso equipo de resonancia magnética adquirido a un valor de cerca de B/.2 millones y que se empezó a usar en el Hospital Santo Tomás (HST) el pasado viernes, quedó fuera de servicio debido a que un indigente extrajo un cable de cobre que lo alimentaba.
El director médico del HST, Gerardo Victoria, manifestó que en la madrugada de ayer un pepenador cortó las mangueras de cobre que alimentan la resonancia magnética, dejándola fuera de servicio.
Victoria afirmó que a las autoridades del HST les tomó más de un año poner en marcha este equipo y en en tres días ha quedado en desuso.
El director médico desconoce el mecanismo utilizado por el indigente para cortar los cables. Sin embargo, reiteró el planteamiento de que hace falta mejorar el equipo de seguridad que trata de mantener el orden en la periferia del hospital.