Los vínculos económicos entre el ex hombre fuerte del Perú, Vladimiro Montesinos y el empresario José Lizier Corbetto, extraditado recientemente por el gobierno de Panamá a la nación andina, son innegables.
Por lo menos, así lo constatan una serie de cartas, cintas de audio y correos electrónicos que han sido anexadas al expediente que la justicia peruana le tiene abierto a Lizier Corbetto, quien era llamado por Montesinos con el seudónimo de "Pepino" o "Pepe".
Según el diario El Comercio de Lima, un conjunto de evidencias halladas en Venezuela, país donde Montesinos estuvo escondido antes de su captura, demostrarían que José Lizier Corbetto manejó los depósitos bancarios del ex jefe del Servicios de Inteligencia Nacional (SIN) de Perú, mientras éste se mantuvo prófugo de la justicia de su país.
Hasta el momento, Lizier Corbetto ha negado cualquier tipo de vínculo con Montesinos y asegura que la fuga de este último en su velero se produjo cuando el ex asesor presidencial junto a miembros de su seguridad lo obligaron a sacarlos fuera de Perú, amenazándolo con armas de fuego.
Pero esta no es la situación que exponen las evidencias encontradas en Venezuela y que fueron transcritos por un policía de este país, señala El Comercio de Lima.
En uno de los videos de cintas, Montesinos le pide a dos funcionarios del Pacific Industrial Bank que le devuelvan sus depósitos en fondos de inversión e instrumentos financieros a su nuevo representante Arturo Omaña (realmente llamado José Guevara Chacón), quien en adelante reemplazará a José Lizier.
A través de otra cinta le pide a una persona de nombre Juan José Leal que transfiera "mi dinero a la cuenta y banco que le ha dado el señor Lizier... si ello no se efectúa, me veré en la lamentable situación de tener que revelar y entregar a las autoridades norteamericanas y de mi país el detalle de las operaciones ilegales de vuestro banco", publica El Comercio de Lima.
Añade que el conjunto de cintas y correos, apuntarían a que con el transcurrir de los meses Montesinos había empezado a desconfiar de Lizier, por lo que había solicitado el cambio de su representatividad.
Esa percepción se refleja en otras conversaciones, vía correo electrónico, que el ex jefe del SIN sostuvo con su hija Silvana, en las que le expone que el "esposo de la sicópata" (la esposa de Lizier es psicóloga) abusa de las facultadas que se les han otorgado y maneja todo a su antojo y conveniencia personal.
No obstante, estas supuestas pruebas en contra de Lizier Corbetto fueron negadas por su abogado, Renato Salguero, quien adujo que esa información pudo ser escrita por cualquier persona utilizando los nombres que allí aparecen.
De acuerdo con Salguero, este planteamiento es respaldado por la propia hija de Montesinos, que rechaza la autenticidad de los correos electrónicos que ella habría intercambiado con su padre.
El abogado descalifica además la acusación hecha por el ex procurador de Lima, donde expone que Lizier recibió de Montesinos la suma de un millón de dólares para facilitar su fuga del país.