La Fundación Humánitas en defensa de los animales señaló que hay contradicción entre la resolución No. 022 del 28 de enero de 2000 emitida por el ministro de Salud, José Terán, que regula la tenencia de animales en viviendas del área urbana, y los acuerdos internacionales firmados por Panamá sobre los derechos de éstos.
En una carta de tres páginas enviada al ministro, la agrupación que solicitó al titular de Salud que revise y reconsidere la citada resolución, señaló que no hay que olvidar que según el Acuerdo Internacional de los Derechos de los Animales firmados por Panamá, el país reconoce que en toda nación civilizada estas criaturas tienen derecho a la vida o en su defecto a una muerte digna.
Agrega que en cuanto al artículo 8 que limita la existencia de animales por especie y el artículo 3 que menciona los animales reglamentados hay incongruencia, y en cuanto al riesgo epidemiológico consideran que más riesgo tienen los animales callejeros que se alimentan de desechos peligroso, que aquellos que están en un hogar con techo, comida y control veterinario.
Interrogan al ministro de por qué en vez de mirar con indiferencia el problema de perros y gatos en soltura, no empiezan de una vez por todas el programa de esterilización que Fundación Humánitas está tratando de implementar para aliviar la condición de estos animales.
La carta cuestionan la falta de reglamentación que tiene el Ministerio de Salud o la entidad gubernamental pertinente con relación a los animales que vienen del extranjero con los espectáculos, como el caso del Circo Suárez, cuyas mascotas exóticas pueden ser portadoras de enfermedades , sin embargo entran y salen del país sin ningún control sanitario.
Igualmente critica la venta indiscriminada de especies en extinción como loros, pericos y tortugas en las avenidas de la ciudad, ante la vista de policías y demás autoridades que se niegan a ver o reconocer lo que sucede.
Según la Fundación aceptan que debe haber un control, así como aseo y respeto hacia el vecino que no ama los animales, pero añade que no se debe ignorar el lazo afectivo que tienen los animales con sus dueños, conociéndose casos de mascotas que han servido a sus dueños para consuelos y curaciones, tanto físicas como mentales.