El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) confirmó ayer que Vittorio Calcagno, el hijo de la ministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME), Giselle Burillo, incumplió con el contrato de su beca especial, el cual establece que debió brindar servicios en el Gobierno por al menos cuatro años.
La institución ya reportó el incumplimiento de este contrato al Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (IFARHU) para que tome las acciones, tal como se ha hecho con todos los incumplimientos. En total la beca de Calcagno le costó al Estado 42 mil 38 dólares.
Contrario a las primeras versiones de Calcagno y la ministra Burillo, el becario fue nombrado mediante el Decreto de Personal N.° 665 de 20 de julio de 2010 como analista financiero en la Dirección de Crédito Público del MEF con un salario mensual de 2 mil dólares.
Pero el 6 de agosto de ese mismo año, Calcagno presentó su renuncia a su cargo, por motivos de una oferta laboral mejor remunerada. Fue allí cuando el MEF reportó el incumplimiento de Calcagno.
La jefa de personal del MEF, Aida Batista, sostuvo ayer que a Calcagno se le reiteró, a través de una nota oficial del 31 de agosto de 2010, la obligación que establece la cláusula quinta del contrato 270-2008-269, “para que verificara su situación, y se envió copia a la Dirección de Asesoría Legal del IFARHU”. “Con la información dejamos clara la situación del ex becario Calcagno”, dijo Batista.
Ayer, la ministra Burillo salió en defensa de su hijo, pero admitió que él renunció antes del tiempo que establecía su contrato de beca para aceptar una oferta en una empresa “transnacional de prestigio”.
Después de corregir su versión, la ministra Burillo dijo que su hijo ahora “está dispuesto a servir al Estado en una posición donde pueda prestar al máximo sus conocimientos”.
La versión de Burillo se contradice con la que dio su hijo el pasado martes. Calcagno declaró a este medio que estaba buscando un arreglo de pago con el IFARHU, y así deslindarse del compromiso laboral.
La beca de Calcagno comenzó en la administración pasada y fue extendida a inicios del actual gobierno por el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, para que el beneficiado culminara su maestría en administración de negocios en Thunderbird School, en Estados Unidos.
“Yo no sé si en ese programa hubo o no escándalo, lo que yo sí sé, es que mi hijo aplicó para estudiar una maestría en el INCAE. Hizo exámenes, le solicitaron sus créditos universitarios y que escribiera ensayos, luego lo llamaron para avisarle que había aprobado, e INCAE fue la que hizo los trámites de la beca en el MEF, quedando evidencia que no medió influencia política, sino sus propios méritos”, afirmó ayer Burillo.
La ministra manifestó que así como se cuestiona a su hijo, es interesante saber si el MEF ha absorbido a los mil 370 profesionales que ha becado.
La ministra también resaltó que estaba claro que la “mala intención” de hacer pública esta información es hacerle daño a ella. “Yo les digo a mis detractores, que no sean cobardes, no se metan con mis hijos. Si quieren pleitos conmigo, yo siempre doy la cara y estoy dispuesta a enfrentar a mis adversarios, sin importar el tamaño que tengan, como siempre lo he hecho en mi vida”, manifestó Burillo.